Reunión y salida: llegamos a la Plaza Castilla Edelio, Mari Cruz,
JuanMa -amigo de Mari Cruz-, Paca y el que suscribe. Marisol no aparece
según lo prometido. Salimos a las 10:20 horas.
Viaje de ida: algo de tráfico. Mensaje de Marisol: ¡me
he dormido! Nadie queda sorprendido. Parada en la gasolinera de Algete
para recoger a Isabel y Rody. Llegada a Prádena del Rincón.
Damos cuenta de unas chichas y carne adobada a la plancha, además
de Rioja, café, bollería y demás. Nos enjugamos
las lágrimas de la emoción y salimos para el puerto de
Cerro Montejo, punto de salida. Ritual habitual de cambio de botas y
calcetines. Inicio de caminar a las 12:20 horas.
Ruta: primer tramo de ligero ascenso de 1 km. atravesando zonas rocosas
con pasos perfectamente claros. Marchamos a lo largo de un cordal. Seguimos
por un sendero prácticamente llano de unos 3 km. Espacios abiertos,
cielo despejado, sol radiante, vistas en todas las direcciones. De vez
en cuando una ligera brisa suaviza el calor, colándose por la
camisa, erizando el vello y esponjando la piel. Paramos a contemplar
Peñalacabra antes de atacar los últimos 500 m. de subida.
Sencillamente majestuoso. Encontramos a una pareja con una boxer. Rody
se lanza a por ella. Después de 4 carreras, 2 olfateadas y 3
lamidas, seguimos el ascenso. Llegamos a la base del pico. Paca se queda
a la sobra de unos árboles, donde todavía queda una gruesa
capa de nieve. Los demás bordeamos el pico hasta llegar a la
cumbre. Coronamos la cima con la lengua fuera.
Vistas espectaculares omnidireccionalmente al valle de la Puebla, pantano
del Atazar, la Cabrera, el Mondalindo, Cuerda Larga, Cabeza de Hierro,
Somosierra, Peñalara … Nos refrescamos con agua y el vino
de la bota ¡qué por fin me acordé llevar! Ligera
bruma en la lejanía que difumina el límite tierra-cielo,
ayudando a sentirte aislado, sin referencias. Nos abandonamos a nuestras
propias ensoñaciones mientras oteamos el horizonte. Edelio nos
saca de nuestro embeleso con sus ronquidos.
Iniciamos el descenso a las 14:15 horas, bajado por una pendiente abrupta
con guijarros sueltos y hielo. Emocionante. Reencuentro con Paca. Regreso
animado. Parada y descanso a la sombra de un canuco de madera. Rody,
a falta de tirarse a la boxer, se tira en el suelo absolutamente exhausto
¡la edad no perdona a nadie! Regresamos por las lajas de piedra
sazonadas de arbustos bajos. Edelio se desgarra aparatosamente su ancestral
pantalón verde. Se inicia la polémica: ¿lo tirará,
lo zurcirá, lo convertirá en corto, lo hará trapos
de cocina ..? La solución en la próxima marcha. Llegada
a las proximidades del punto de partida a las 15:30 horas.
Tomamos asiento con las vistas del Valle de la Puebla de la Sierra y
al fondo la provincia de Guadalajara. Damos cuenta de la despensa que
llevábamos, saltando la controversia sobre cuál era el
chocolate más adecuado para llevar a las marchas: Valor negro,
Nestlé con almendras o avellanas … A las 16:00 horas damos
por finalizada la parada técnica de avituallamiento.
Postmarcha: cambio de calcetines y botas. Despedidas de JuanMa e Isabel
con Rody. Los otros 4 salimos corriendo hacia Madrid para llegar a tiempo
a la manifestación. Dejamos para otra ocasión las copas
y los comentarios de la marcha.
Viaje de regreso: sin incidencia. Algo menos tráfico que por
la mañana. Llegada a Plaza Castilla a las 17:00 horas. Despedimos
a Edelio. En Estrecho, se despide Mari Cruz. En Cuatro Caminos se despide
Paca. Yo sigo hacia mi casa.
¿Os habéis arrepentido de haberos quedado en la cama?
No se pueden perder días como estos.
Besos para ellas, abrazos para ellos.
Ángel